lunes, 13 de julio de 2015

Cuando el corazón del Cristo del Otero habló, XLIX aniversario de la muerte de Victorio Macho.


Hoy se cumplen 49 años de la muerte del gran escultor, cuyos restos mortales descansan eternamente en la cima del Cristo del Otero, en la antigua ermita de Santa María del Otero ubicada bajo los pies de su obra maestra, el también conocido como Monumento a Cristo Rey o Monumento al Sagrado Corazón de Jesús.

Estos días hemos contemplado las tareas de “restauración” del Cristo del Otero,  obra maestra a nivel escultórico y única en el mundo, que el gran artista y escultor palentino Victorio Macho construyó con sus propias manos hace ya 84 años.
Durante esas tareas de “restauración”, además de haber observado como el cerro del Otero, el fantástico entorno que sirve de tumba para el gran artista, sigue lleno de basura y escombros y la maleza invade las que siempre debieron ser esplendorosas laderas dignas del monumento que se alza sobre su cima, hemos podido contemplar cómo se ha procedido a cometer lo que se puede considerar como atentado patrimonial contra el corazón del Cristo del Otero, puesto que las teselas originales que en tonos dorados formaban un círculo prácticamente perfecto justo en su zona central han sido arrancadas y sustituidas por otras que nada tiene que ver ni en forma ni en color con las que Victorio Macho diseñó y colocó originalmente en el Sagrado Corazón de Jesús que se alza sobre las tierras palentinas.
Estos hechos son calificables a su vez como atentado patrimonial contra la cultura, la historia, la obra, la memoria y la persona de Victorio Macho. Jamás se debe destruir una parte original de un monumento tan colosal e impresionante como es nuestro Cristo del Otero.
Coincidiendo con este aniversario, el corazón del Cristo del Otero vuelve a latir como nunca antes lo había hecho acompañado de la dulce melodía del mensaje que Victorio Macho dejó escrito en él.
Nada en la obra de Victorio Macho está realizado al azar, si recordáis, hace tiempo en el artículo "Las pirámides de Palencia, segunda parte: Victorio Macho lo sabía" se hizo público una parte del mensaje de Victorio Macho grabado sobre el Cristo del Otero. Quiero hacer mención de nuevo a palabras del gran escultor palentino con las que calificaba su obra maestra, son las siguientes:

“El coloso que he proyectado para elevarse sobre el Santo Cristo de Otero, habrá de ser faro de fe en estas tierras de Castilla... visión oriental... prodigioso mosaico. Será Jesucristo irguiéndose como aparición fantástica sobre el bíblico pedestal que le esperaba milagrosamente desde los tiempos remotos. Y en la noche la nueva estrella de los Reyes Magos.”

¿Os dicen algo estas palabras? Comencemos por el final, donde se hace referencia directa a algo que mencionamos también en ese artículo anterior, “la nueva estrella de los Reyes Magos", dice Victorio Macho, esa estrella que se encontraba grabada en el centro del corazón culminando una pirámide, esa estrella que resultó ser la estrella más brillante de la constelación de la Osa Mayor, esa nueva estrella de los Reyes Magos llamada Alioth, esa estrella que se ha borrado del centro de su corazón, comienza a iluminar el mensaje inicial de Victorio Macho, esa estrella que junto con otras dos estrellas, Megrez y Mizar, coincide con la posición de los tres cerros palentinos, el cerro del Otero, el cerro de San Juanillo, y Barredo Viejo.


¿Recordáis el Cristo de Doña Berenguela, la segunda estatua gigante que aparece grabada en un antiguo documento que describe el origen de la ciudad de Palencia? Dos “Cristos” en dos cerros, “pedestal que le esperaba milagrosamente desde los tiempos remotos” , palabras que usa Victorio Macho para hacer referencia a estos hechos.


Y aquí algo no mencionado hasta ahora: ”prodigioso mosaico”, palabras que Victorio Macho utilizó para hacer referencia al mosaico del Corazón de Jesús que él mismo realizó con teselas sobre el pecho del Cristo del Otero. Pero, ¿por qué de nuevo en este caso utiliza estas palabras?, ¿por qué usa la palabra prodigioso para referirse a él? Vayámonos a la definición de prodigioso: “dícese de algo que resulta sorprendente y causa admiración porque no puede explicarse por las leyes de la naturaleza”. Observar la precisión del mosaico del sagrado corazón del Cristo del Otero realmente es algo que causa admiración a cuantos le observan por la precisión original con el que le dotó su autor, pero el mismo encierra mucho más de lo que se puede apreciar a simple vista, y como en el resto de los artículos que se han publicado hasta ahora, para poder verlo, tan sólo se requiere de observación.

Hasta ahora se había identificado en su corazón la pirámide en representación del cerro coronada por la esfera o círculo en representación de la estrella, pero esto es tan sólo una mínima parte del mensaje encerrado en él.

  Fijémonos con atención en lo que se observa dentro de la propia pirámide, a simple vista puede parecer algo sin importancia, pero como siempre todo va mucho más allá de lo que en un principio nos puede parecer. Si nos fijamos, dibujadas con teselas en tonos verdosos, se observan tres espirales, espirales en las que si nos fijamos en su forma nos recuerdan a otra cosa, ¿os recuerda a algo a vosotros también? ¿Os recuerda a números, os recuerda a esto, 666?


La similitud es clara y evidente, pero en un principio lo que todos pensamos es que se trata sólo de eso, de una semejanza sin mayor importancia, pero ¿seguro que se trata sólo de una similitud? La respuesta a ello debe estar en el mosaico, allí debe aparecer algo más que nos indique si realmente es tan solo una semejanza o tras ello se esconde mucho más.
Una manera de investigarlo es continuar analizando el resto de espirales que rodean al sagrado corazón, si dentro de la pirámide esas tres espirales significan algo, puede que en sí todas las espirales tengan un significado en su conjunto.

A simple vista nada parece observarse, pero fijémonos con mucha más atención y con la misma precisión con la que Victorio Macho dotó a su obra maestra. Tanto el contorno del corazón como las espirales están diseñados con esas mismas teselas verdosas, colocadas una tras otra con gran paciencia, delicadeza y precisión por Victorio Macho. ¿Y si todas esas teselas en su conjunto tuvieran un significado? Al usar el adjetivo prodigioso, Victorio Macho afirma que es algo que no puede explicarse por las leyes de la naturaleza, en otras palabras, se refiere a algo artificial construido por el mismo, por lo que eso es lo que tenemos que buscar en las teselas, así que comenzamos a realizar un recuento de las mismas, comenzamos a contar las teselas que forman las espirales y el contorno del sagrado corazón, y vamos obteniendo los siguientes números: 39, 44, 45, 33, 36….

Esto también parece que no conduce a nada, pero, Victorio Macho califica de prodigioso a su mosaico, es decir, a su conjunto, en otras palabras, a la suma de todas las teselas que delimitan la figura del corazón de Jesús. Puede parecer algo imposible, pero con paciencia y dedicación, contando todas esas teselas y realizando la suma de las mismas, se obtiene una cifra que parece aún más imposible, sabéis de qué cifra se trata. Seguro que os lo imagináis : 666.
Justo la misma cifra que aparece reflejada en el interior de la pirámide. ¿Puede ser esto simple casualidad? ¿Por qué motivo aparece el 666 en el corazón del Cristo del Otero? ¿Por qué motivo las delimitaciones del corazón están formadas por 666 teselas?
Victorio Macho nos ha demostrado que nunca hacía nada al azar, que nada era casualidad, sino que todo estaba perfectamente estudiado y medido.
Antes de realizar este estudio de las teselas del mosaico ya se conocía el dato de la pirámide coronada por la estrella representada en él, y la cifra 666 se encuentra en el interior de la pirámide, ¿puede ser posible que la misma cifra haga alusión a los cerros, a las antiguas pirámides palentinas?

En este nuevo punto toca de nuevo volvernos a fijar en los cerros, y lo vamos a hacer en los dos cerros mayores que han llegado hasta nuestros días, en cuyas cimas se encuentran excavadas antiquísimas ermitas rupestres. Cerros sobre lo que además se elevaban dos impresionantes y también antiquísimas figuras colosales. Surge entonces una pregunta: ¿puede estar todo relacionado? ¿Puede esa cifra, 666,  tener relación también con ello y con el remoto pasado de los cerros? Para responder se pueden analizar los restos que han llegado a nuestros días de ambos cerros, ya sabemos que la subida de menor pendiente que permite el acceso a la cima del cerro de San Juanillo indica el lugar por el que sale el sol el día del solsticio de Verano. Si las dos antiquísimas figuras existieron en ambos cerros, quizás Victorio Macho también quiso dejarlo escrito en su obra. ¿Puede ser ese el motivo por lo que la cifra del 666 aparece en el corazón del Cristo del Otero? Pues para resolver esta pregunta basta con realizar una sencilla apreciación, si nos colocamos en las cimas de ambos cerros, y trazamos una línea que una ambas, obtenemos una medida, ¿sabéis cuál es esa medida? 666 metros.



Quizás hasta ahora, al leer esa cifra, os puede haber provocado sensación de miedo, sensación de escalofríos, pero nada hay que temer, al contrario. Siempre hemos oído que la cifra 666 es el número o marca de la bestia, eso es lo que puede producir esa sensación de miedo, pero como siempre, esa cifra encierra a su vez otra que seguro que muchos desconocéis. Llegados a este punto de este artículo quiero volver de nuevo al término que empleó Victorio Macho para referirse a su obra “prodigioso mosaico”, y acudir de nuevo al significado de prodigioso “Que resulta sorprendente y causa admiración por tener cualidades excepcionales o por sobresalir dentro de los de su género”. La cifra 666 sobresale dentro de su género pero no por nada que produzca temor, sino por la cualidad excepcional que encierra, y es que es una forma de escribir un mensaje divino imposible de escribir de manera material por la precisión del mismo.

¿Habéis oído hablar del número áureo, la proporción áurea o divina proporción? Se trata de una cifra imposible de escribir de manera concisa por ninguna persona ya que posee infinitos decimales al tratarse de un número irracional, se denota por la letra griega φ (phi) y su valor se puede expresar como 


 y si le tratamos de dar en forma de número explicito este sería su valor:

φ = 1,6180339887498948482045868343656…..     (infinitos decimales)

 Pero, ¿qué relación hay entre la cifra 666 y la divina proporción φ? En un principio no se parecen en nada, pero quien conoce realmente esta proporción sabe que es imposible escribirla con total precisión, a menos que la misma se dé de manera implícita, y entonces sí se da su valor con todos los infinitos decimales, y la relación entre el número 666 y φ es muy sencilla:

φ = - 2 x seno (666) 

De esa manera, simplemente con la cifra 666, se obtiene directamente la divina proporción.

El que se le denomine divina proporción no es casualidad, al igual que tampoco es casualidad que se encuentre en el sagrado corazón del Cristo del Otero, ni que se encuentre implícito también en la distancia que separa la cima de los dos cerros, puesto que como número divino que es se encuentra presente en toda la creación, tanto de las formas vivas como de las inertes, en todas ellas aparece una y otra vez la proporción divina, y ese mensaje sagrado también Victorio Macho le quiso compartir con todos, por ello le colocó en lo más alto, allí donde todos lo podían ver, y en el que sólo se fijarían aquellos que miraran a su obra con los verdaderos ojos con la que él la concibió para ser observada y apreciada.

En este vídeo queda reflejado a la perfección como ese mensaje sagrado, esa proporción divina, lo dirige todo, desde el crecimiento de las conchas de los caracoles o los brazos de las espirales de las galaxias, pasando por el crecimiento de los vegetales, la distribución de las pipas en los girasoles, las alas de los insectos, sus ojos.... Ese es el mensaje que parte de la obra de Victorio Macho y de lo más remoto de la historia de nuestra ciudad, y comienza a explicar por qué desde lo más arcaico los cerros eran considerados sagrados, nada en ellos es casualidad, en ellos está el comienzo de nuestra ciudad, en ellos está el inicio de Palencia, en ellos está lo que somos, en ellos está nuestro origen.



Hoy 49 años después de la muerte del gran escultor, su mensaje y el corazón de su obra hablan y laten con mayor fuerza que nunca, este es nuestro homenaje a Victorio Macho.

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